Un Griguol, íntimo

Griguol en Estancia Chica. Foto: Julián Martínez

Griguol en Estancia Chica. Foto: Julián Martínez

Es uno de los apellidos más importantes del fútbol argentino. Creadores de un estilo y formadores por naturaleza; Mario, primo de Timoteo, analiza el fútbol de hoy: cuenta cómo fue la llegada de Úbeda al Sub 20, su devoción por algunos entrenadores y analiza cómo están las Inferiores hoy y de qué manera influye el juego del Barcelona.
 
Como uno más, jovial  y activo, de jean, camisa y sweater en los hombros, Mario Griguol llega a Estancia Chica con su mujer. Ya se jugaba el partido de la Quinta división entre el Lobo y Belgrano y desde atrás del alambrado le grita al DT del Pirata: “Viste que te dije que iba a venir”.  Darío Cavallo, ex jugador del Mens Sana y actual entrenador del conjunto cordobés se acerca con una sonrisa y le dice: “Le agradezco Mario por haber venido”.
 
“Tengo 95 años, nos conocemos desde que nació y no me tutea”, larga con una risa pícara y una mirada cómplice para el grupo de trabajo de Inferiores Platenses. Mario Griguol, en realidad tiene 81 -no los aparenta- y se sienta junto a su señora, Italiana ella y que llegó a la Argentina con 15 años, en un banquito desvencijado que hay en Estancia Chica y comienza a mirar apasionadamente el partido. “Abrí el empeine nene”, fue las primera indicación que dio, acompañado sus palabras con el ademán con su pierna izquierda.
 
El ex jugador de Atlanta y River y ex entrenador de Belgrano y que durante muchos años trabajó en el fútbol formativo junto a su primo, el reconocido Timoteo Griguol, habla de “la moda de jugar como el Barcelona” y asegura que en Argentina “tendría que haber mejores jugadores por las comodidades para trabajar en Inferiores”. Además cuenta su amistad con los mellizos Barros Schelotto y Marcelo Bielsa y también explica cómo fue la controversial llegada de Claudio Úbeda al Sub 20. Además imagina la nueva AFA que se viene con Juan Sebastián Verón y recalca lo buena persona que es la “Bruja padre”. Su Gimnasia, su Ferro, el fútbol actual y anécdotas, en la voz de un Mario Griguol auténtico y sin cassette.
 
¿Cómo ve la formación de los chicos Mario?
 
Hace 15 años tengo una Escuela de entrenadores  en Ramos Mejia que sólo la dejé los dos años que me fui a Córdoba, bah -aclara- es del Gremio no es mía por supuesto, como la escuela que hay acá en La Plata que Juan Ramón Verón es el director.
 
El alumno no se debe quedar con lo que le damos; tiene que seguir formándose siempre y sacar sus propias conclusiones. Las iniciativas propias influyen.  Hoy la moda es jugar como el Barcelona y trabajan en el campo de juego como el Barcelona. Si vas a ver los entrenamientos de muchos equipos de Primera y de Inferiores, la cancha está toda decorada con conitos y cosas. Yo les digo que arman la decoración, falta que pongan la torta en el medio. No lo digo despectivamente a esto, porque lo que yo veo hoy en el fútbol, y por eso estamos como estamos en el fútbol amateur, es que las correcciones se las han dejado de lado. Está explícito que tiene que haber tres de un lado, dos del otro; dos toques acá para pasar al otro sector: vamos a achicar, vamos a apretar. Todo eso está bueno en alguna medida, pero también al jugador le tenés que decir las correcciones.
 
Te pongo un ejemplo: fuimos a ver partidos de Inferiores con Miguel Micó, quien fue elegido entrenador de la Sub 17 el año pasado y que trabajó conmigo en Ferro, una persona muy capaz. La cuestión es que íbamos a ver muchos partidos y notábamos cómo la mayoría de los chicos, sea defensor central, mediocampista o delantero cabeceaban igual. Ahí le dije, te das cuenta Miguel, nosotros en una Selección no podemos volver a hacer ejercicios para cabecear, y ahí te das cuenta que son todos trabajos decorativos, de dinámica para pasar al otro sector. Y en algunos casos he visto a algún entrenador de Inferiores que hace las prácticas para cansar a los jugadores, no para enseñarle.
 
La función además siempre debe ser educarlos.  En nuestra época, a los padres de los jugadores que veíamos que se estaban destacando los reuníamos y les explicábamos que sus hijos tenían condiciones pero para llegar tenían que seguir ciertas pautas. Así los íbamos educando y guiando. Si yo tuviera algún nieto jugando, lamentablemente mis hijos eran malos y mis nietos también (la mujer se ríe) me preocuparía por esas cosas.
 
¿Faltan formadores entonces?
 
Por supuesto. Volver a corregir los errores.
 
¿Cree que hay entrenadores que están en Inferiores sólo para usarlo de trampolín para llegar a Primera?
 
A esos no los puedo ni ver.
 
¿Hay de esos casos?
 
Sí, hay muchos. Pero lo que quiero resaltar es que nosotros somos un grupo de  entrenadores que para los entrenadores de hoy y para los que vienen surgiendo, nos escuchan por respeto pero la mayoría no trata de ver qué nos pueden sacar a nosotros que hemos sido formadores. Estoy de acuerdo que todo el mundo no va a coincidir con la idea de uno y está bien; porque si no no habría Menottistas, Bilardistas, Timoteistas, Bielsistas pero lamentablemente se pierden muchos conceptos.
 
Usted participó activamente en lo que significó el trabajo en AFA  en Inferiores cuando Armando Pérez presidió la Comisión Normalizadora ¿Cómo vivió ese tiempo de trabajo?
 
Mi comentario sobre esto por supuesto que va a ser parcial. Desde el 2004 estoy con Armando (Pérez) y él me pidió que le dé una mano para la elección de los entrenadores y tal como habíamos hecho en Belgrano, quiso que llamemos a concurso. Hicimos presentar carpetas y hubo 44 postulantes. Así, con Pancho Sá, Oscar López, Ramón Cabrero, Carlos Aimar y yo fuimos leyendo cada una y eligiendo. Cada uno hizo su análisis por lo que leyó, por los antecedentes de los entrenadores, sin ningún tipo de presión de ninguna índole. En definitiva elegimos cuatro carpetas: dos para la grande y dos para las menores. La grande era la Sub 20 y las chicas Sub 17 y Sub 15.
 
Pero Úbeda no presentó carpeta…
 
No. Te explico ese tema. Nosotros habíamos elegido a Pancho Ferraro para que tomara la Sub 20 y la segunda carpeta elegida como alternativa era el Flaco Chamot. Y para la Sub 17 estaba Miguel Micó y Adrián Domenech. Citamos a Ferraro y él nos dijo que tomaba el mando de todo o nada y Armando Pérez nunca quiso que haya uno que tome todo porque si el día de mañana, si algo no anda bien y se quiere ir, se van todos y no era la idea. Con Chamot  nos pasó lo mismo: él quería el mando de todo. Decíamos, Pancho va a agarrar, de última está Chamot y ninguno quiso. El tiempo pasaba y faltaba un poco más de un mes para que la Sub 20 viaje al Sudamericano de Ecuador. Y ahí le sugirieron el nombre de Úbeda a Armando Pérez y con él venían el Bocha Batista y el Profe Salorio que estaban dentro de la carpeta de Ferraro. Pancho vive a 20 cuadras de mi casa, entonces fui a hablar con él y me dijo perdóname Mario pero mis condiciones son tomar todo o nada; pero el cuerpo técnico mío está a disposición. Entonces tomé esas palabras, aunque el periodismo no lo entendió. Pero bueno, por antecedentes trajimos a Úbeda que es una excelente persona, que declara muy bien y es muy hábil. Tuve dos entrevistas con él y cerramos. Y el Bocha Batista y Salorio que estaban en su carpeta vinieron a trabajar.
 
¿Y le gustó el equipo que armó?
 
Sí, si me gustó.
 
¿Le tiene fe para el Mundial de Corea?
 
Por supuesto. Siempre apoyo a los entrenadores. No me gustan esos que están dos partidos y los echan. ¿Dónde está la coherencia?
 
¿Sería importante coronar con un título  en el Mundial?
 
Sí, sería muy gratificante. Sobre todo para los pibes que fueron muy golpeados y a Úbeda que le han pegado de todos lados y yo de alguna manera también los recibía a esos golpes.
 
De la etapa de Humberto Grondona en las Juveniles ¿qué opinión tiene?
 
Soy amigo de Humberto. Él viajaba mucho con Armando Pérez y hemos hablado mucho de fútbol. No coincidimos en un montón de cosas, pero somos amigos. Hay mucha gente que es amiga y tiene disensos y lo bueno es cuando se puede dialogar en el disenso; no el disenso que termina con discusiones y grietas como hay hoy en la política de nuestro país. No me gustó su trabajo.
 
Ahora está Verón al mando del fútbol formativo de AFA, ¿le ve capacidad?
 
Pensaría que sí; especialmente por lo que ha hecho en su carrera deportiva. Creería que en Estudiantes debe ir a ver fútbol amateur.
 
Sí, suele  presenciar las jornadas
 
Y bueno entonces le va a ir bien. Juan Ramón Verón, su papá es una excelente persona, muy buena gente en el ambiente del fútbol.
 
Evidentemente se viene una restructuración
 
Sí, el otro día escuché a algunos entrenadores y para algunos se hicieron las cosas muy bien y para otros no. Yo veo las comodidades que tienen todos los jugadores amateurs para trabajar en los clubes y pienso que tendría que haber mejores jugadores que no se aprovecha todo lo que se tiene.
 
***
 
Mario vuelve a meterse de lleno en el partido que se está jugando en Abasto. Sentado y con sus dos codos apoyados en su rodilla y sus manos sosteniendo la cara que está pegada al alambrado, mira atentamente a los jugadores. Observa el detalle: con sus movimientos no sigue la pelota, busca otra cosa.     
     
-Interesante el chinito ese –comenta.
 
-Es el hijo de Chirola Romero
 
-¿Ése, el 10? –repregunta.
 
-Sí, sí
 
-Bueno no le digan nada que lo elogié –se ríe y le comenta a su mujer que Chirola le había dicho que su hijo jugaba la Quinta– También están los nietos de Hugo Barros Schelotto jugando acá, recién me comentó –le dice.
 
Vuelve a mirar hacia el grabador, como exigiendo una pregunta.
 
¿Qué recuerdo le trae venir acá a  Gimnasia?
 
-Visiblemente emocionado y ante la mirada de su mujer- Uff veo esto y extraño. -Mira el horizonte, detrás de la cancha 1, el lugar que hoy ocupa Equinoterapia, y señala-  De ahí sacábamos abono con Timoteo. Nosotros en Córdoba éramos quinteros: mi viejo tenía 10 hectáreas y el padre de Timoteo también y sembrábamos verdura y nosotros en Córdoba abonábamos la tierra y entonces veníamos acá y tirábamos en los lugares donde no había pasto y empezábamos a tirar fertilizantes después. No es por nada -abre los ojos más grandes- pero eso lo pagábamos nosotros, no sé si ahora hay entrenadores que de su bolsillo paguen una cancha. También hicimos otra en el fondo y un lavadero. Una vez Timoteo se hizo traer un tractor de Estados Unidos para arreglar la cancha que lo pagamos entre él, Valdecantos y yo. Eso sí -destaca- nos pagaban los premios siempre y esa plata la utilizábamos acá.  Este club podría haber crecido muchísimo más.
 
¿La nueva dirigencia de Gimnasia tuvo algún contacto con usted para consultarle sobre temas específicos?
 
No, no. Igual tampoco tienen necesidad. Mi vínculo más fuerte hoy está con Belgrano de Córdoba y también siempre donde andan los mellizos Barros Schelotto.
 
¿Se junta con Guillermo y Gustavo?
 
Ellos me adoptaron. Charlamos de fútbol y ellos me hacen hablar a mí para reírse de las boludeces que hablo yo.
 
¿Le gusta cómo entrenadores?
 
Sí –estira sobremanera la i e infla el pecho-. Les veo muchas condiciones. En Lanús iba a los entrenamientos y ahora en Boca también voy.
 
¿A algún otro DT le ve condiciones en nuestro país?
 
Le veía condiciones a Facundo Sava. A él lo llevé a Ituzaingo y cuando me fui con Timoteo a Ferro lo llevamos con 16 años. Te imaginarás cómo lo conozco y así como lo conozco sé que por su profesión de psicólogo social es medio loco –risas-; y está trabajando junto con Aurelio que fue jugador nuestro mucho tiempo. Pero bueno lamentablemente en Racing no le fue bien. El que me gusta también mucho que está trabajando con los mellizos es el Pata Pereyra, sabe mucho de fútbol.
 
¿Sampaoli le gusta?
 
No me disgusta, pero el mejor de todos después de todo ha sido Bielsa. Soy amigo de Bielsa, él ha venido muchas veces a reunirse con Timoteo cuando comenzaba. Es un tipo bárbaro y tiene una personalidad diferente y definida a la mayoría de lo que piensan los entrenadores y no se manda cagada porque si no le hubiese ido mal. Nosotros con un grupo nos juntábamos a cenar todos los jueves en Buenos Aires con Adrián Paenza, León Najnudel (máximo exponente del básquet argentino que trabajó durante muchos años en Ferro y creador de la Liga Nacional. Falleció en 1998)  entre otros a hablar de Básquet y de fútbol; y Bielsa se enteró de esas reuniones y le pidió a Paenza si lo podíamos sumar y obviamente dijimos que sí.  Nosotros a León le hemos copiado muchísimo.
 
Hoy muchos equipos trabajan con técnicas del básquet
 
Sí.  Nosotros imitábamos jugadas que hacía León. Por ejemplo contragolpes a una mano y nosotros los hacíamos a una pierna. La dinámica del entrenamiento también.
 
***
 
Vuelve a meterse en el partido. Lo mira a Cavallo y dice “Es muy buena persona, lo tuvimos muchos años” y vuelve a repetir: “Podés creer que no nos tutea”. Charla algunas cosas con su mujer y hablan un italiano/español entendible.
 
Y a Mario le quedó titubeando eso del Barcelona, Bielsa, Najnudel y pregunta -¿Quién habrá copiado a quién, Timoteo al Barcelona o el Barcelona a Timoteo?
 
–Más probable que Barcelona a Timoteo –acota su mujer.
 
–Nosotros desde la década del 80 que trabajamos así  –y comienza a explicar cómo pasan los jugadores al ataque en el Barcelona y vuelve a insistir–  ¿Quién habrá imitado a quién? Nosotros no fuimos nunca a Barcelona. Hay un montón de ejercicios que nosotros los trabajamos desde nuestra época en Ferro que los empezó a hacer el Barcelona.
 
Vuelve a quedarse reflexivo: analiza el juego y se percibe que se desvive por dar indicaciones. Hoy, ya alejado de la AFA y también de Belgrano de Córdoba, habla de cómo cambiaron las cosas en el fútbol. “Hoy un pibito quiere un hotel 5 estrellas o no quiere nada, no se conforman con nada”, dispara. También cuenta que hace 53 años está casado con su mujer y que “nosotros también nos peleamos y discutimos, pero ahora los jóvenes se separan y listo. No saben ceder y entender al otro”.
 
Cambió todo. ¿Los vestuarios me imagino que también?
 
Sí -mueve su cabeza hacia atrás como melancólico-. Antes había respeto. Me acuerdo cuando de Córdoba llegué a Atlanta (en 1958) y habían contratado un marcador central que jugaba en Boca de apellido Colman. Y entonces voy al vestuario y me estoy por cambiar y viene Timoteo que ya estaba jugando ahí y me dice no te cambiés ahí y le digo si no hay nadie y me dice, ahí se cambia el negro Colman. Ahora le llegan a decir eso a un pibe y capaz de mandarlo a la mierda.
 
Tiene otra…
 
Miles. Una vez en Ferro. Yo dirigía la Cuarta  y Miguel Micó dirigía la Quinta y la Sexta. Había un jugador santafesino llamado el Bocón Torres que trabajaba en el Mercado de Abasto de Santa Fe que apenas sabía leer y escribir, un jugadorazo. Antes jugaba la Sexta, luego la Quinta y por último la Cuarta. Estaba jugando la Sexta y el Bocón no paraba de protestarle al árbitro y pedirle cosas. Miguel lo llama y le dice una más y te saco. Y el Bocón seguía y entones Micó llama al árbitro y le dice cambio, se va el 9. El árbitro le recuerda que no tiene más cambios y Miguel le dice, no importa, se va el 9. Quedaron con 10 y faltaban 20 minutos. ¿Decime hay algún entrenador que haya hecho eso? Después de dos años el Bocón, cuando estaba en Primera, fue a agradecerle a Miguel ese gesto.
 
Apenas finaliza el partido de Quinta, Griguol se para, va al baño y cuando vuelve enfila hacia el auto. Mario nunca fue a buscar a los dirigentes que andaban por el Predio, ni chapeó con su nombre. Como uno más, así como llegó, de la mano de su mujer, se subió al auto y emprendió el regresó a Ramos Mejía. 

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