Otro soldado de Chipión

El mariscal de la Séptima de Patronato tuvo una aceptable actuación ante Gimnasia. Foto: Julián Martinez.

El mariscal de la Séptima de Patronato tuvo una aceptable actuación ante Gimnasia. Foto: Julián Martinez.

Patronato de Paraná visitó a Gimnasia la semana pasada en Estancia Chica por la primera fecha de la Superliga Juvenil de AFA y consigo trajo una de las interesantes historias enlazadas por el fútbol que enriquecen las vetas literarias de este deporte. Familia de pueblo, en la que su padre jugó con Bielsa en Instituto. Sus hermanos se desempeñan en el extranjero. Uno conquist{o todo con el Xeneize y otro ostenta uno de los récords más llamativos para un defensor profesional. Pero el juvenil 2002 sueña con escribir su propio camino. La historia de Mateo Burdisso, el defensor de la Séptima del Patrón con ADN de zaguero y sueños de campeón.
 
Una vez consumado el encuentro ante el elenco Tripero, en el que fue derrota de los entrerrianos 2 a 0, el joven central se refirió a la preparación del Patrón para esta competencia. Destacó que “hicimos una buena pretemporada y el grupo está muy unido”, por lo que auguró un buen pasar en la Superliga Juvenil.
 
El oriundo de Altos de Chipión llegó el año pasado a la ciudad de Paraná. “Fue por Abel Almada  (coordinador de inferiores del club), mi papá lo conoce, porque él había trabajado en las juveniles de Boca cuando jugó mi hermano (Nicolás), entonces le pidió hacer una prueba”. Hoy está asentado como primer marcador central en la séptima división.
 
El primer Burdisso en pisar tierra firme en el mundo del fútbol fue su mencionado padre. Enio Burdisso llegó a jugar en Instituto de Córdoba en 1977, donde compartió plantel con un tal Marcelo Bielsa. La pasión del ex defensor de La Gloria por el fútbol, hizo que sus hijos se enamoren de la pelota.  Nicolás, de vasta trayectoria, fue tricampeón de la Copa Libertadores y dos veces alzó la Intercontinental con Boca Juniors (entre otros logros). Guillermo, además de rondar en clubes de jerarquía, tuvo la peculiaridad de  convertir goles en su debuts con cinco equipos diferentes (El Porvenir, Rosario Central, Arsenal, Selección Argentina y Boca).
 
El apellido del Noreste de Córdoba había hecho ruido en el predio de AFA algunos años atrás. Nicolás (en aquel momento defensor Xeneize)  fue campeón sub 20 del Mundial organizado en nuestro país en el 2001. Guillermo, por su parte, como jugador de El Porvenir, tuvo la oportunidad de ser sparring de la selección que jugó el Mundial de Alemania 2006, en el último amistoso previo a la competencia, ante un Monumental repleto de fanáticos.
 
El turno del tercer hermano llegó en Julio de 2017. Mateo fue convocado por Diego Placente para formar parte de la preselección Argentina Sub 15. El cordobés, sin ocultar su emoción, reflexionó sobre su oportunidad en el predio de la AFA: “Jugar en la selección fue una experiencia muy linda. Un sueño hecho realidad”. Asimismo, hizo hincapié en que en ningún momento se había esperado la convocatoria. Pese a no haber formando parte de la nómina en el Sudamericano de la categoría que se disputó aquel año,  subrayó que su objetivo es “seguir trabajando duro para volver a ser tenido en cuenta”.
 
Los mayores de los Burdisso llegaron a compartir plantel en la Roma. Son centrales experimentados, reconocidos por su firmeza en los cruces y su gran juego aéreo. Pero no nacieron marcando al nueve. Nicolás era volante en las inferiores de Newell´s. En el momento más crítico de su estadía, ingresó a jugar de cinco y convirtió el gol que le otorgó la tan ansiada continuidad como titular en el equipo. El actual defensor de El León de México, en cambio, comenzó su carrera como delantero. Con el correr de los años, y al probar en diversas posiciones, encontró su lugar en el campo de juego en la zaga central.  
 
Como si respondiera a un mandato familiar, Mateo demostró sus primeros destellos pisando el balón delante de la media cancha: “Ahora soy central, pero antes venía jugando de enganche”. El menor de la familia explicó que su altura había sido un condicionamiento para que no pudiera seguir desenvolviéndose en esa posición. La última línea lo esperaba con los brazos abiertos. “Mis entrenadores decidieron probarme de central. Me adapté y pude rendir. Me gusta jugar en este sector”.
 
Mateo confesó que suele pedirle consejos a sus hermanos, a los que calificó como ejemplos: “Intento copiar los aspectos positivos de su juego”.  Tomando los recaudos y la paciencia de un hábil volante que cuida las palabras como si fuese última la pelota del partido, remarcó entre risas que el juego de Guillermo tiende a ser “más rústico”, contrario al del ex defensor del Internazionale. “Nicolás es más habilidoso, puede salir jugando con facilidad porque jugó de cuatro mucho tiempo”.
 
Por último, el defensor de la séptima del Patrón sostuvo con convicción: “mi mayor sueño es jugar en la primera de Patronato, acá estoy bien”. Aunque se encargó de remarcar que uno de los sueños que también lo desvelan es “jugar en el exterior como mis hermanos”. 

Comentarios

Unite a la conversación

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
Por favor completa con las palabras que ves, no te preocupes si no entiendes todas las letras, usa alguna similar.

Directores y responsables periodísticos: Gonzalo Plotycia y Francisco Julián Clavenzani - Registro de Propiedad Intelectual 5279499 - Edición Nº 3795
[email protected] La Plata - Argentina Calle 6 Nº 636