Nicolás López: el zurdo que quiere aprovechar su oportunidad en Reserva

Integrante de la camada 2000, pasó por posiciones en todas las líneas y trabaja en varios aspectos personales, como el coaching. Además de describir expresar características y deseos, narró que hizo un curso de personal trainee
 
A ‘Nico’ le llegó de manera repentina la convocatoria de Pablo Quatrocchi al Selectivo estudiantil: “La noticia fue inesperada porque estaba entrenando en Cuarta, mientras la Reserva estaba de vacaciones, me llegó de repente y estoy muy contento”, sostuvo y agregó sobre su adaptación a la Divisional: “Por suerte conozco a la mayoría de los chicos, ya sea de mi categoría o más grandes. No se me hizo muy difícil adaptarme al grupo. La primera semana la hice corriendo diferenciado porque tenía una distensión en el psoas de la pierna derecha; me incorporé la semana pasada”.
 
López vive con su familia en el centro de Florencio Varela, viaja en auto por cuarenta y cinco minutos para ir al Country Club ‘Mariano Mangano’ y se encargó de enumerar los equipos donde se desempeñó: “Arranqué en Sol de Bosques de Florencio Varela, luego una filial de Boca en Florencio Varela y de ahí fui a las inferiores de Quilmes. Me consiguieron una prueba en Estudiantes hace más diez años y quedé; un muchacho de apellido Romero, quien me ayudó mucho me vio jugar en una cancha de papi fútbol, había sido el mismo que me consiguió la prueba en Quilmes; me consiguió una prueba en Estudiantes en 2009, dije que no porque estaba bien en Quilmes y me quedé un año más; al otro año me consiguió otra prueba en Estudiantes y ahí sí fui con más confianza y a partir de la primera prueba, ya quedé”.
 
Nicolás detalló sus cualidades futbolísticas y aquello que considera que debe fortalecer: “Mis virtudes son el control y el pase; creo que tengo que mejorar la parte de velocidad y explosión. Como volante interno debo tener bastante llegada y acompañar a los delanteros. Aparte tengo buen remate desde afuera del área y lo tengo que aprovechar”. A la vez, se enfocó en algunas cuestiones de su personalidad y cómo puede gestionarlas: “Soy muy tranquilo. Después, dentro de la cancha, me transformo y me vuelvo un poco loco. Esas son cosas que las estoy trabajando con un coach personal que me ayuda mucho hace un año y es una pieza clave. Ya tengo que ordenar un poco mi cabeza para ponerme a punto. Estaba muy metido en el partido y, si me llegaba a salir una mal, me mataba por dentro y me volvía un poco loco conmigo mismo. Soy muy autoexigente”, reconoció.
 
Y cuando tuvo que repasar los puestos que ocupó en fútbol infanto juvenil, una risa brotó de su parte: “Es muy cómico porque jugaba de central, encima lo hacía de dos y de seis. Jugué un año de dos, de a poco me fui moviendo hacia arriba, lo hice mucho de cinco también. El técnico me en ese momento me decía que yo tenía que tener toda la cancha de frente, en la zaga central había un jugador que era medio insacable y a mí me mandaron para el otro lado”. Y añadió: “La posición que más me gusta ahora es la de volante interno o enganche. En el Club jugué de interno, de enganche y también llegué a jugar de extremo”. El cuerpo técnico del Preliminar lo ubicó en la práctica de fútbol como mediocampista interno por izquierda, mientras que Franco Zapiola (también zurdo) jugó de volante interno, pero por derecha.

Al hacer un análisis retrospectivo, destacó como formador a Gustavo Salinas, con quien obtuvo el subcampeonato en 2018: “En la categoría que más aprendí fue en la Quinta que teníamos al ‘Lomo’. En ese año alterné partidos. Aprendí y me llevó mucho en los entrenamientos: muchas cosas del puesto, los tiempos de los pases, controlar mejor, perfilar mejor; para mi puesto es importante”. En cuanto a compañeros, no se quedó solo con uno: “Mi mejor socio fue Franco Romero en Quinta. Jugábamos prácticamente al lado, lo mismo con Deian (Verón) y Mateo (Palmieri), nos entendíamos muy bien”.

Junto a sus compañeros de la 2000 tienen plazo hasta el 30 de noviembre para firmar su primer contrato y se mostró optimista sobre la oportunidad: “Creo que sí. La venía peleando desde Cuarta, tuve un buen arranque después de la pandemia, me fue bien y me subieron. En los entrenamientos están constantemente mirándote”.
 
Oteando el futuro, surge en él la añoranza de muchos pibes: “El sueño máximo es el de poder firmar contrato y debutar en la Primera del Club. Más a corto plazo, tener continuidad en la Reserva y meterme en el equipo”. Como la vida no se circunscribe sólo a la cancha, también incursionó en otros intereses: “Cuando terminé el secundario en el Club, hice un curso de personal traineer. Por ahora no tengo en mente estudiar. Quiero meterme en estos seis meses claves para los 2000 que tenemos que firmar contrato y quiero tener la cabeza metida en eso”, afirmó.
 
Nicolás Antonio López es otro joven que tiene una chance para seguir esa trayectoria con la pelota que muchos sueñan. Dependerá de varios factores a considerar en estos seis meses. Conociendo que el camino fue largo y queda un buen trecho por delante, también sabe de opciones… aunque pondrá todos sus esfuerzos se preparó y se concentrará en no dejarla pasar.

Comentarios

Unite a la conversación

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.

Más información sobre opciones de formato

CAPTCHA
Por favor completa con las palabras que ves, no te preocupes si no entiendes todas las letras, usa alguna similar.

Directores y responsables periodísticos: Gonzalo Plotycia y Francisco Julián Clavenzani - Registro de Propiedad Intelectual 5279499 - Edición Nº 4926
[email protected] La Plata - Argentina Calle 6 Nº 636