Los Juveniles en la era Matosas

Los pibes quieren ganarse un lugar

Los pibes quieren ganarse un lugar

Con algunos refuerzos ya incorporados y otros por sumarse, el ciclo de Gustavo Matosas en Estudiantes inició con presencia juvenil. En esta nota repasamos, caso por caso, cada uno de los futbolistas de la cantera que realiza los trabajos de pretemporada.
 
En el repaso puesto por puesto, en el arco asoman dos alternativas juveniles por detrás del titular, Mariano Andújar. Ellos son, en orden de importancia, Daniel Sappa (1995) y Jerónimo Pourtau (2000). En el caso del primero (vínculo hasta junio de 2019), se proyecta para consolidarse nuevamente como arquero suplente, y además, a raíz de la doble competencia podría tener alguna oportunidad más; tampoco hay que descartar igualmente que pueda emigrar en busca de más minutos. Por el lado de Pourtau -todavía no es profesional-, en cambio, se buscará que siga ganando experiencia en Primera y consolidándose en Reserva. Mientras que en el caso de Nahuel Losada (1993), a quien se le vence el vínculo en junio de 2018 y debe regresar del préstamo en All Boys, tiene intenciones de seguir en el club pero siempre y cuando tenga oportunidades, algo que asoma difícil.
 
En la defensa, comenzando por los centrales, aparecen tres nombres. En primer lugar se destaca Juan Marcos Foyth (1998), quien hasta la llegada de Gastón Campi era la alternativa segura de recambio para Schunke y Desábato. El Revelación de Oro 2016 para este medio, quien tiene contrato hasta junio de 2019, ya es buscado por clubes europeos a partir del nivel y aplomo que exhibió en Primera. Por detrás de Foyth asoma Nicolás Bazzana (1996), uno de los flamantes profesionales que también cumplió en su debut, en este caso ante Botafogo por Copa Libertadores. Y en un tercer escalón se ubica Luciano Vargas (1994), profesional desde hace tiempo pero que aún no tuvo la posibilidad de debutar en la máxima categoría. Lucho tiene vínculo hasta junio de 2018 pero buscará emigrar en caso de no tener nuevamente chances.
 
Continuando en la última línea, también existen opciones juveniles entre los laterales. Por la banda derecha, ya sin Matías Aguirregaray, la alternativa natural de recambio es Matías Ruiz Díaz (1996), otro de los flamantes profesionales. El Rulo podría quedar como el lateral derecho suplente en caso de que no regrese y permanezca Pablo Mauricio Rosales (categoría 1992), quien alternó continuidad en Atlético Tucuman y está ligado al club contractualmente hasta junio de 2018. En tanto que por el andarivel izquierdo podría continuar como titular Lucas Diarte (1993), en caso de que Matosas siga considerando a Sebastián Dubarbier como volante.
 
LAS OPCIONES JUVENILES DEL MEDIO HACIA ADELANTE
 
El repaso continúa con el mediocampo, donde, por detrás de Santiago Ascacibar (1997 e Inferiores Platenses de Oro 2015), Braña y Damonte, existen alternativas consolidadas como las de Bautista Cascini (1998) en primer lugar, e Iván Gómez (1997) en segundo. Por un lado, Bauti se distingue del resto por sus características, ya que podría definirse como un volante mixto con más panorama y trato de pelota; y por el otro, Ivancito se asemeja más al perfil de los anteriormente mencionados. Además, en esa zona neurálgica también vale referirse a Julián Marchioni (1993), quien habrá ver si es considerado y en qué puesto, y en tal caso, evaluará su futuro a partir de las posibilidades que pueda tener.
 
También en el mediocampo, pero en la zona creativa, aparece en primer lugar Lucas Rodríguez, quien ya es una realidad y buscará consolidar todo aquella que insinúa con sus pinceladas de calidad. Y como opciones de recambio asoman más abajo Leonardo Areal y Hernán Tifner, quienes son recientes profesionales de la '96 y buscan seguir ganando experiencia. Areal, mediocampista con buen panorama y pegada, igualmente ya compartió esta experiencia a principio de año, cuando formó parte del viaje a Estados Unidos e incluso disputó amistosos; Tifner, con características más de enganche, en cambio, disfruta de su primera vez.  
 
Y por último, en zona de ataque, también aparecen varias opciones juveniles, por detrás de los hasta ahora titulares Mariano Pavone y Juan Otero. Como alternativa natural de centro delantero, aunque sin lugar, emerge el ya profesional Nahuel Luna (1996), quien solo pudo debutar ante Huracán con Vivas y después quedó relegado en Reserva.  Con otras características y porte, e incluso con más chances de titularidad, asoma Juan Bautista Cejas –aún no profesional y 1998- (reemplazó al colombiano Otero mientras estuvo ausente unos días), quien ya le causó buenas impresiones a Matosas. En tanto que Elías Umeres (1995) y Facundo Quintana (1996), considerados en algún momento por el ex entrenador, deberán mostrarse para tratar de permanecer en el primer equipo. Mientras que es una incógnita la situación del extremo Emiliano Ozuna (1996), de gran paso por Temperley pero con más chances de permanecer en el Gasolero que de regresar. 
 
Por último, vale incorporar en la nómina a Matías Ahumada Acuña (1998), volante creativo con muy buenas condiciones, que ya supo participar de algunas prácticas en Primera.  

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